Me llamo Juan y tengo un
hermano con nueve años y con una discapacidad, el autismo. Al principio, no
sabíamos lo que le pasaba de pequeño porque no
respondía a los abrazos y no reaccionaba ante las cosas como
los demás bebés.
Recuerdo que mi madre se
entristeció mucho cuando se enteró que mi hermano era
autista, pero no por nada malo sino que le daba pena que su hijo
tuviera una discapacidad.
A mí y a mi
familia nos ha cambiado bastante la vida convivir con él.
Está claro que no sé como sería si mi hermano no
tuviera autismo, lo que si sé es como están pasando las
cosas. De pequeño no
sabía muy bien lo que le pasaba y reaccionaba mal y le pegaba
cuando hacía cosas malas y molestaba. Con la edad me di
cuenta de que él no tiene culpa de lo que hace y no es muy
consciente.
He aprendido a convivir
con él de mejor manera con el tiempo y lo que más me
gusta de él es su sonrisa y lo tierno que es. Aunque,
desgraciadamente haya perdido casi todo el vocabulario con el tiempo,
yo le comprendo muchas veces al igual que mi familia. Tiene una
forma de decir las cosas sin hablarlas muy buena. Hay cosas que me
molestan y me sacan de quicio de él pero después me
arrepiento de enfadarme con él y decirle cosas porque sé
que lo único que quería era mi atención.
Mi hermano es la persona
más tierna, cariñosa y mimosa que he conocido. Estoy
segura de que te hipnotizaría con su gran sonrisa. Le encanta
que le hagas cosquillas en las manos y en la barriga y seguro que en
el fondo te agradece que estés con él. Voy aprendiendo
cada vez más cosas sobre él por información y el
curso que estamos dando. Me encantaría comprenderle mejor y
que mejore en muchas cosas con todo lo que estoy aprendiendo.
Estoy seguro de que nada
en mi vida hubiera sido lo mismo si mi hermano no fuera autista.
Gracias a él me he convertido en una persona bastante
comprensiva y que siempre intenta mirar el futuro con optimismo. Me
da igual lo que algunas personas piensen de él, ya que a la
vez contamos con el apoyo de muchísimas personas que también
lo quieren y nos ayudan a mis padres y mi con él.
Yo sé todo lo que
le impide hacer su discapacidad, pero estoy seguro de que con ayuda
podría hacer y ser casi como nosotros. Tiene muchos defectos
y virtudes, pero yo siempre me quedo con sus cosas buenas que son las
que gustan de él, aparte tiene muchas peculiaridades que le
hacen un niño especial.
Si te pones a pensarlo
los autistas tienen una gran ventaja que nosotros no poseemos. Ellos
pueden llegar a ser muy felices siempre y no tienen los problemas y
las preocupaciones que tenemos los demás. En ese aspecto creo
que muchas personas los envidian y es algo que los hace unos niños
muy alegres y risueños.
Quiero estar con él
mucho tiempo, cuidarlo y comprenderlo al máximo, espero que
con práctica puede llegar a suavizar lo máximo posible
su discapacidad y hacerla muy poco notable. La verdad me encanta
tener un hermano así. Él me ha enseñado
muchos valores que, estoy seguro que de otra forma no los podría
haber aprendido así de bien y que no sería la persona
que ahora mismo soy.
Juan Ogáyar
Navarro

