
Pero observó Tierra que en la noche no surgía vida, pues los árboles no crecían o morían rápidamente, las montañas quedaban desnudas y tristes, y los mares y ríos sólo eran espejos sombríos y vacíos donde se reflejaban débiles las estrellas lejanas.
Por eso, Tierra pensó en darle luz al mundo, pues sin ella, no podía haber vida. Y así, Tierra y su inseparable hermana, la pequeña Luna, estuvieron pensando y pensando cómo crear luz, pero no hallaron una solución.
Preguntaron a Sol, el gran artífice de Luz. Ante este problema, Sol, más viejo y sabio que todos en la galaxia, creó para Tierra los helioidae, unos seres tan extraordinariamente diminutos que no pueden ser vistos sino por ojos de dioses muy avezados.
Sol creó tantos helioidae como estrellas existen en el infinito, pues de hecho tomó prestado una partícula de luz de cada una de ellas para dar forma a cada uno de los minúsculos seres.
—La función de los helioidae será simple pero crucial —explicó Sol a Tierra y a Luna—: serán los encargados de almacenar y reflejar la luz que yo te envíe, Tierra, aportando calor y color de manera que la vida fluya sin problemas. Este espacio de tiempo lleno de luz se llama día. —Y Tierra se sintió muy contenta y pensó en crear flores. Pero Sol continuó: —Sin embargo, mi querida Tierra, habrás de tener en cuenta dos consideraciones: primero, sin noche no habrá día. El esfuerzo de los helioidae será tan grande que, pasado un breve intervalo de tiempo, caerán agotados, por lo que descansarán y dormirán durante otro corto intervalo de tiempo en el que dejarán de reflejar mi luz, dejando paso al manto de la noche. —Tierra asintió.— En segundo lugar, los helioidae son entes universales, y por ello mismo, porque provienen de todas partes del universo que nos rodea, desearán regresar al sitio de donde vinieron. Por tanto, no deben ver la noche, pues es cuando las estrellas son visibles. Advertida quedas, Tierra. Sé precavida a la hora de usar los helioidae y vigílalos.
Avisada y satisfecha, Tierra recogió los cientos de miles de millones de helioidae que el Sol había creado para ella y los dispuso sobre su superficie: en el suelo, en el aire, en el agua, en los seres animados.
Al poco tiempo, Tierra observaba llena de alegría cómo, gracias a la luz del Sol que recogían los helioidae, los árboles crecían altos y no morían, las montañas se llenaban de plantas y musgos y parecían felices. Ahora, ríos y océanos reflejaban la luz de los helioidae, lo que los hacía parecer llenos durante el día.
Cada jornada, tal y como predijo Sol, los pequeños seres caían rendidos y dejaban de reflejar la luz. El día acababa así, dando paso a la noche abisal en la que Tierra aprovechaba para dormir también, soñando con su sublime belleza. La vida se detenía pues durante unas horas.
Y así pasaron los siglos, los milenios y las eras: Tierra, feliz con la vida que albergaba en sí, creaba e inventaba diversas plantas y animales por el día; luego, por la noche, descansaba. Tan contenta y ensimismada se mostraba Tierra con la belleza del mundo que había creado, que su hermana pequeña, Luna, comenzó a sentir envidia.
Porque Luna era demasiado joven para crear y mantener vida: su sino era la paciencia y dejar transcurrir innumerables ciclos para llegar a ser como Tierra, sentenció Sol tiempo atrás.
Luna observaba de cerca la vida en el mundo de Tierra y cómo su hermana cada día era más preciosa y coqueta. Por ello Luna se sentía cada vez más celosa: deseaba ser como Tierra. Sin embargo, los celos y la envidia hacían que cada día Luna fuera un poco más pequeña y triste, más fría y oscura.
Tanta llegó a ser la envidia que Luna tenía a Tierra, que la más joven de las hermanas decidió arrebatar los helioidae a Tierra para crear y albergar su propia vida: un mundo propio salpicado de lagos, tapizado de valles y lleno de insectos de todas las formas imaginables.
De esta manera, en pleno día, Luna se interpuso entre Sol y Tierra, de forma que la luz del primero no llegara a los helioidae que tan denodadamente trabajaban. Convirtió el día en noche porque Luna sabía, tal y como avisó Sol, que los helioidae venían de las estrellas y si lograban verlas, pues éstas sólo eran visibles de noche, abandonarían a Tierra para regresar a sus lugares de origen. Y así, Luna aprovecharía para atraparlos y tener luz al fin.
Los helioidae, que aún no estaban cansados de trabajar, vieron la noche y por ende las estrellas de donde procedían. Y, como predijo Sol, se sintieron atraídos porque eran seres universales y reconocieron sus hogares. Muchos millones de ellos decidieron abandonar a Tierra para regresar a sus estrellas.
Tierra, confundida y enloquecida, veía impotente cómo todos aquellos seres de luz que le proporcionaban tanta belleza y vida volaban sin remisión hacia el firmamento nocturno y la abandonaban. ¡Dejaría de ser la más preciosa!
Por su parte, Luna aprovechaba el momento y recogía todos los helioidae que era capaz: comenzó a tener luz propia, pero era aún demasiado débil. Cuando se apoderara de todos los helioidae de su hermana Tierra, Luna albergaría más excelso de todos los mundos habidos.
Pero Sol, el gran artífice de Luz, se percató de las malvadas intenciones de Luna para eclipsar a su hermana. Decidió apartarla y volver a enviar su luz a Tierra, que lloraba con grandes terremotos y maremotos que la hacían más fea.
Con la luz del Sol de nuevo sobre la Tierra, los helioidae regresaron una vez más al trabajo y se olvidaron rápidamente de las estrellas remotas de donde provenían.
—¿Qué has hecho, Luna? —gritó Sol.
—Sólo quería tener vida en mí, ser la más bella de las hermanas, el más exquisito de los mundos habitados.
—Ya te dije que eras demasiado joven y debías ser paciente. Por tu conducta impropia e inmadura habrás de ser castigada: te convertirás en un gran helioidae, joven Luna. A partir de ahora, reflejarás mi luz, de forma que llegue a Tierra y haya vida en la noche, una vida que nunca albergarás.
Luna lloró en silencio y no volvió a hablar jamás.
Después, Sol observó a Tierra, que aún continuaba sollozando a causa de su hermana. Entonces, el gran astro dijo:
—Tierra, no sigas lamentándote. Para que esto no vuelva a suceder, crearás un manto protector sobre ti que no pueda ser atravesado por los helioidae, pues éste estará hecho de luz. Jamás descansarás: por la noche, Luna reflejará mi luz y la vida no se detendrá nunca sobre ti.
Y Tierra, satisfecha, creó un manto azul llamado cielo con el que evitaría que los helioidae huyeran de nuevo y con el que dio nuevos colores a ríos y océanos.
Sin embargo, de vez en cuando, Luna, que aún siente celos de la belleza y la vida de Tierra, intenta interponerse entre ésta y Sol para recoger helioidae, aquéllos que quedaron atrapados entre el cielo y la noche en busca de sus estrellas, aquéllos que sólo podemos ver con las auroras boreales y australes.
Autor: A. Adrián García Troncoso
15 comentarios:
Esta fábula me ha gustado y os voy a resumir de qué trata la historia:
Trata de que la Tierra no tiene luz y mueren todos los animales, las plantas rápidamente se marchitan y los ríos y océanos pierden belleza y color. Pues la Tierra y la Luna piden al Sol que les ayude. Así lo hace, este les da los helioidae, que extraen luz y al entregárselas, se marcharon. Cuando estos acaban de trabajar,se dormían y aparecía la Luna. Pues Luna, de la envidia, quiso quitar a su hermano los helioidae; pero todo le sale mal y Sol la castiga convirtiéndola en un helioidae. Y a Sol le da el cielo.
Esta historia va de la creación de la Tierra de la Luna y del Sol. La Tierra se esforzaba para que la Luna sembrara árboles pero era imposible porque allí no había vida. El Sol también se peleó con la Luna porque decía que no era brillante y tuvieron un problema, explicaba unos habitantes diminutos.
Me ha interesado porque tienes que entederla porque si no, no te enteras de nada.
Por favor, escríbenos más, que son muy chulas.
Fábula de los Helioidae:
Érase una vez la Tierra que se estaba creando. Cuando se creó, le pidió ayuda al sol para que la Tierra tuviera luz. Entonces le mandó los Helioidae, unos seres diminutos que se encargaban de que la Tierra tuviera luz. Ésta se puso muy grande y hermosa pero su hermana Luna le tenía envidia de que fuese así. Por la noche, la Tierra y los Helioidae descansaban, cuando Luna aprovechó y le quitó todos los seres diminutos. Cuando el Señor Sol se enteró, castigó a Luna, haciendo que fuera un Helioidae gigante que diera luz a la Tierra y la luna estuvo muy enfadada por el resto de sus días, y la Tierra muy feliz y hermosa.
Esta fábula me ha encantado y me gustaría que mandaras más.
Yo recuerdo de esta lectura que al principio cuando se estaba creando el mundo había cosas pero no tenían sentido y poco a poco esforzándose los Helioidae consiguieron darle sentido a las cosas.Pero Luna empezó a tenerle envidia a la Tierra que por cierto eran hermanas. la Luna intentó coger todos los Helioidae que pudo y el Sol se dio cuenta de lo que la Luna tramaba y habló con ella pero ella seguía teniéndole envidia a la Tierra.
A mí me ha gustado esta historia y me gustaría leer otra pero un poco más corta.
FÁBULA DE LOS HELIOIDAE
Este cuento trata de que en Tierra iba evolucionando la vida en ella, pero siempre era de noche. Habló con Sol y este mandó unos seres diminutos que se llamaban Helioidae: que reflejaban la luz de Sol,y así se hizo el día. Pero la hermana de Tierra, Luna era muy envidiosa, le arrebató los diminutos seres y se los metió en ella. El gran sabio Sol habló con ella y la convirtió en uno de ellos pero más grande y ella se arrenpentió pero con más envidia todavía.
Esta fábula me ha encantado, aunque es un poco liosa.
Trata de que la Tierra no tiene luz y mueren todos los animales, las plantas rápidamente se marchitan y los ríos y océanos pierden belleza y color. Pues la Tierra y la Luna piden al Sol que les ayude. Así lo hace, este les da los Helioidae, que extraen luz y al entregárselas, se marcharon. Cuando estos acaban de trabajar,se dormían y aparecía la Luna. Pues Luna, de la envidia, quiso quitar a su hermano los helioidae; pero todo le sale mal y Sol la castiga convirtiéndola en un Helioidae. Y a Sol le da el cielo
A mí me ha parecido ser una gran fábula estupenda. Quiero referir al autor que si nos puede hacer otra tan estupenda como ésta.
Muchísimas gracias por esta fábula estupenda.
Esta historia trata de que la Tierra había creado vida en el planeta, pero con los seres vivos como los árboles no crecían ni se morían. Entonces la Tierra y su hermana Luna le pidieron ayuda al Sol. El Sol creó unos seres diminutos que sólo los podían ver los dioses, esos seres se llamaban Heliodaes que su función era atraer luz a al Tierra. Y cada vez la Tierra era más bella, y su hermana Luna que tenía celos de su hermana de que fuese más bella que ella. Entonces la Luna eclipsó a su hermana la Tierra y los Heliodaes que vieron las estrellas se fueron por que ya no llegaba luz a la Tierra y en la Luna se fue creando vida pero el Sol se dio cuenta de lo que estaba haciendo y el Sol la castigó y le dijo a la Tierra que tenía que hacer una capa para que lo protegiera y lo llamó Cielo y también le dio color a los ríos y a los mares. Los restos de Heliodaes que se quedaron atrapados en la capa se pueden ver con las auroras boreales y las australes.
A mí me encanta este cuento porque a mí me gustan las cosas del universo y todas esas cosas y sobre todo me encantaría ver una aurora boreal.
Primero yo quería felicitar y darle las gracias al escritor de esta lectura porque es muy guay.
Tierra estaba creando el mundo, observo que en la Tierra no había vida o los árboles se morirían o secarían. Tierra pensó en darle luz al mundo, para solucionar este problema habló con su hermana la Luna, se llevaron horas y horas pensando pero no se les ocurrió nada de nada.Pero si tuvieron una buena idea:
-¡Le pediremos ayuda al Sol!
- Crearé millones de Helioidaes y se los daré a la Tierra para que el mundo esté hermoso.
La hermana de la Tierra, la Luna, sintió envidia al ver a su hermana con luz. La Luna pensó "la eclipsaré para quitarle los Helioidaes."
La Tierra se hartó de llorar y crear maremotos porque la Luna le había quitado su hermosura. Pero el sabio Sol, le quitó a la Luna los Helioidaes y se los dio de nuevo a la Tierra. La Tierra fue siendo muy hermosa y los seres vivos vivieron muy felices.
No he entendido mucho esta fábula pero si os voy a explicar un poco de lo que habla. Habla de una tierra que no tiene sol, sólo tiene luna y todos los seres vivos y plantas se mueren.Los ríos pierden su color,la luna y la tierra le piden al sol que salga para que todos los seres vivos puedan vivir y los ríos puedan volver a tener su color de nuevo como lo tenía antes.
Me ha gustado mucho pero la verdad es que sólo he entendido un poco y me gustaría leer otra.
Este cuento trata sobre Tierra, que quiere que el planeta sea bello y por eso crea: bosques, ríos, océanos... Pero ve que no funciona, entonces preguntó a Sol y él creó los Helioidaes unos seres súper diminutos. Avisada y satisfecha Tierra recogió los cientos de miles de millones de Helioidaes que el Sol había creado para ella y los dispuso sobre su superficie: en el suelo, en el aire, en el agua, en los seres animados.Y poco tiempo fue siendo el planeta más perfecto y bello.
A mí me ha gustado mucho la fábula porque es muy interesante y una manera muy divertida de saber las cosas que ha creado la vida.
Pues a mí me ha parecido una fábula estupenda, yo jamás podría hacer una como esta.
Esta fábula habla de que la tierra no tiene luz , mueren las plantas y animales. Y de que la tierra estaba creando el mundo , bosques , montañas ríos y océanos.
Esta fábula me ha gustado y os la voy a resumir:
Esta fábula trata de la Tierra que quería ser hermosa pero no tenía luz.La Tierra y su hermana Luna fueron a pedirle ayuda a el Sol.El Sol le dijo:
-Que lo que necesitaba era un poco de luz y el Sol- se fue a dar le luz a la Tierra.
Esta historia trata de una Tierra, una Luna y de un Sol.
Observó que por la noche no existía vida en la Tierra porque no había luz. Entonces la tierra y la luna y decidieron hacer algo para darle vida al planeta por eso hablaron con el sol y creo muchos helioidades y el planeta se hizo muy bonito.
Me ha encantado esta fábula pero que sea un poco más corta.
Esta fábula trata sobre que la tierra se queda sin luz por la noche y entonces los árboles, las montañas y los ríos y mares se morían y no crecían. Entonces la Tierra y su hermana pequeña la Luna y le piden al Sol partes de luz llamadas:Helioidae.
Entonces el Sol se los da a Tierra y Luna sintió celos de la Tierra porque cada vez era más hermosa y pensó que si le quitaba los Helioidae entonces se colocó en el medio de Sol e hizo un eclipse.
Cuando terminó el eclipse el Sol le castigó
siendo su mayor Helioidae y a la Tierra le dijo que pusiera una capa llamada cielo para protegerse.
Esta fábula me ha parecido bellísima y muy rica en imaginación encadenando el eclipse o el cielo. Me ha encantado.
Hola a tod@s:
Muchas gracias por vuestros acertados comentarios y reflexiones sobre esta fábula. Espero volver a compartir con vosotr@s más textos para que trabajéis sobre ellos.
Un saludo afectuoso,
Adrián
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